
No consigo sacarme este manto de pesimismo y agonía
pero cuando estoy contigo tu lo conviertes en alegría,
recuerdo tu sonrisa calida de acogida
que me brindaste la primera vez en una calle baldía.
La música es mi sangre y sin ella no siento,
pero si me dejo llevar ella me hace temblar,
me pierdo, dejo de respirar y de tocar el suelo.
los ritmos, los tiempos, las notas y sus silencios.
La música es vida, es la mia.